Ser o parecer, he ahí el problema
Cuando pienso en el sufrimiento que observamos en los jóvenes y adolescentes, pienso que de lo que “adolecen”, lo que les duele, es ser. Ser diferentes, ser únicos, ser queridos, ser rechazados, ser lindos, feos, estudiosos, perezosos, rebeldes, sumisos… A los adultos nos duele parecer; parecer adultos, maduros, responsables, conformes, amorosos, pacientes, eficientes, pudientes, videntes, coherentes, seguros. La dualidad en la que muchos vivimos nos mantiene en los extremos y hoy más que nunca el deber ser nos mantiene a todos por igual, en conflicto interno permanente. Las pruebas que hacemos para sobrevivir a este mundo al que cada vez le entendemos menos, las reglas no nos están resultando ni a los adultos ni a las generaciones más jóvenes y mucho menos a los niños. La medicación y drogas legales e ilegales son consumidas a granel y cada vez con mayor descontrol, indiferencia y sin lograr los objetivos deseados. Se trabaja más, se alejan cada vez más los ...